
Tengo un sueño recurrente lleno ángeles y montañas, peces monstruosos y mariposas que recuerdan. De día vivo como si este sueño no existiera, pero en las calles de mi pueblo las cosas son iguales y no se deciden entre el horror y la belleza. ¿Algo más sobre mi? Sí, aprendí a cocinar a fuerza de amor e ingenuidad, y acerca de todo eso se trata este espacio.
martes, 14 de febrero de 2012
sábado, 14 de marzo de 2009
Santa Lejana.
Si vas a partir extranjero,
Tan solo una cosa te pido:
ámame como tan sólo se ama a un desconocido,
y luego márchate.
Ansiosos están por tus huellas
El polvo y el camino,
Las piedras y las mujeres en sus bicicletas,
Algún otro niño.
Ámame márchate extranjero,
Y no tengas dolor ni pena,
Que todo viaje, si es de vuelta
Es necesario:
Las raíces se pudren,
Los gavilanes ya vuelan en lo alto.
Amame extranjero
y no le temas al rencor, que no se alberga
ni en estas calles ni en mi pecho
(En los ojos de las mujeres del pueblo lo he adivinado:
en la sonrisa carcomida de estos niños,
Una flor dura lo que dura un espasmo).
Ámame y luego márchate extranjero,
nadie te pide que te quedes a mi lado.
A la distancia la vejez es tan solo una tonta sospecha,
y aquí hace años que la piel cuelga bajo el cansancio.
Pero recuérdalo,
recuérdalo extranjero,
Quien ha amado en Santa Lejana
Jamás saldrá de Santa Lejana.
Para quienes han amado en Santa Lejana,
Santa lejana es el polvo, la huella y el camino.
Veras otros campos, amaras otros niños,
pero veras siempre mis tristes campos,
amaras siempre mis tristes niños.
Y tus pies, en todo tiempo extranjeros,
marcharán sin sosiego,
porque estés donde estés, el suelo que pises,
será Lejadeño.
Porque habrás amado en Santa Lejana
y con un beso habrás hecho tuyos todos mis miedos.
Si vas a partir extranjero,
Tan solo una cosa te pido:
ámame como tan sólo se ama a un desconocido,
y luego márchate.

viernes, 30 de enero de 2009
Angel Nuevo
Despliega tus alas
Una a una,
Sin miedo,
Sin prisa.
Escucha la canción de los tiempos
Y contempla furioso la devastación de los dias.
Canta la canción de los desiertos,
Los cánticos de Ninivé
Y los himnos de Alejandría.
Entona con las sirenas
Melodías sobre las montañas y las dunas.
Que mas da que nadie te escuche,
Cantar es tu cometido.
Elévate.
Solo tus pies alados,
Entenderán el ardor de estas tierras.
Solo tus ojos claros,
Verán que junto a las flores
También retoña la miseria.
Lava tus alas en las fuentes de los parques
Y sacia tu sed junto a los niños.
Recorre el mundo sin olvidar a los astros
Y no dudes de buscar a tus amantes en el camino.
Y si acaso algún día subes,
No olvides extraviar en el bosque la espada de Miguel,
Ni regar en los ríos la pócima de Rafael.
Adorna con azucenas los hombros y la cabeza de Israil,
Y juega a los dados con Gabriel
Y asegúrate de que lleve al cielo nuestra buena nueva.
Y cuando llegue el día,
En que Israil rompa tus alas,
Y se sequen tus labios,
Y se empolve tu mirada,
Sonríele y presuroso recuéstate en las montañas.
Deja que los pájaro beban de tu pecho:
Eres un Ángel Nuevo,
Un hijo mas de estos pueblos.
jueves, 22 de enero de 2009
Volver.
Regresen pues las julianas dulces, que los dias por caminar siguen siendo dias en purpura.
